El jardín egipcio (2)

Los antiguos egipcios fueron grandes amantes y conocedores de su entorno natural. Naturalizaron muchas especies de plantas, conocieron sus propiedades profilácticas y muchas las consagraron a diversas divinidades del panteón egipcio. Árboles y plantas se cultivaban en ambas orillas del Nilo, en los grandes jardines reales, templares y en las villas de recreo de los faraones y de los altos funcionarios [Fig. 1]

Las enseñanzas de Ptahhotep

Las Enseñanzas de Ptahhotep

Con este pequeño trabajo damos un giro de 180 grados en los artículos dedicados a la literatura en el Egipto antiguo. En los dos anteriores hemos descubierto la mentalidad fantástica del pueblo de las orillas del Nilo y nos adentramos en la huida de Sinuhé, fuente de inspiración de literatos modernos. Creemos llegado el momento de profundizar en la mente egipcia, en su pensamiento y en las normas de conducta que hicieron que estas gentes alcanzaran un nivel de desarrollo muy avanzado reconocido por los pueblos circundantes.

El cuento del náufrago

en Castilla La Mancha

Con esta narración comenzamos una serie de relatos, unos de carácter fantástico y otros moralista, con los que sabios escribas egipcios amenizaban las largas noches doradas por el reflejo de la arena desértica. Esta historia, localizada en un manuscrito descubierto por Golenischeff, el papiro de San Petersburgo 1.115, describe las aventuras de un navegante del faraón que sufre un naufragio en medio del mar, recalando en una isla encantada, donde se tropieza con una gigantesca serpiente, el amo de la isla, quien le predice la vuelta a casa

La escritura jeroglífica

El desciframiento

Desde tiempos inmemoriales los dibujos grabados sobre los monumentos pétreos de Egipto, en las paredes de los templos y de las tumbas, resultaron enigmáticos (Foto 1). En los primeros años de nuestra era fueron grandes personajes griegos como Herodoto de Halicarnaso, Hecateo de Mileto y un largo etcétera quienes dieron a conocer estas extraordinarias maravillas que aún subyugan al hombre contemporáneo, pero no fue hasta los primeros años del siglo XIX cuando apareció la figura de Champollion (Foto 2), apodado el joven, sentando las bases para el desciframiento de los mal llamados jeroglíficos, que constituyen un lenguaje pictográfico en su sentido más amplio, donde podemos reconocer los verbos, los sustantivos, los adjetivos y verdaderas construcciones sintácticas con sus proposiciones principales y subordinadas, todo ello compuesto de dibujos, en muchos casos, de una calidad excepcional

Los arquitectos en el Egipto faraónico

Cuando visitamos el país del Nilo, ese grandioso río en medio de un desierto milenario, lo primero que nos llama la atención, aparte las costumbres y la indumentaria de las gentes egipcias, son la cantidad de monumentos construidos en sus orillas. Estas edificaciones son el fruto de una evolución en los materiales de construcción y de un desarrollo mental avanzado

Las matemáticas en el Antiguo Egipto

El nacimiento de las Matemáticas es casi coincidente con la presencia del género Homo sobre la Tierra. La necesidad de expresar el número de piezas capturadas o avistadas por los grupos de cazadores, así como de contar los miembros del clan o de otros clanes vecinos, provocó una reacción mental que condujo a la creación de los números naturales (enteros y positivos)

La agricultura en el Antiguo Egipto

La agricultura cerealística de monocultivo fue el gran pilar de la economía egipcia. En el Reino Nuevo (1540-1070 a.c.) la producción anual ascendía a 20 millones de hecólitros, suficientes para alimentar a la población y cuyos excedentes sirvieron para comerciar y acometer los grandiosos proyectos arquitectónicos reales. Bajo el Imperio Romano, Egipto, entonces provincia romana, era considerado "El granero de Roma"

La medición del tiempo

en el Antiguo Egipto

La evolución social y la idiosincrasia del pueblo egipcio, para el que la religión, con sus fiestas y ritos, era un aspecto fundamental de la vida diaria, obligó a los sacerdotes astronómicos (wnwty) (foto 1) a la creación de sistemas encaminados tanto a la división del año como al fraccionamiento del día en diferentes horas (wnwt)

La tumba del arquitecto Ja

El hallazgo de la tumba inviolada de este arquitecto real nos ha proporcionado una cantidad ingente de información acerca del estilo de vida de un gran colectivo de obreros egipcios que trabajaron durante quinientos años en las tumbas de los faraones del Valle de los Reyes y de sus esposas reales, en el Valle de las Reinas

Deir el-Medina

La aldea obrera

Tanto el abandono precipitado de la aldea por parte de los obreros y sus familias, tras las incursiones libias, como la ausencia de estratigrafía de épocas posteriores, ha impedido la destrucción del poblado y por ende la reconstrucción del estilo de vida de esta comunidad instruida, que vivió hace 3000 años, en la época más gloriosa de la civilización egipcia

Las tumbas reales tebanas

Construcción y decoración

Si Tebas, la ciudad de los vivos en la margen oriental del Nilo, era el reino de Amón cuyo hijo terrenal era el faraón, en la amrgen occidental, al pie de la montaña tebana, donde se oculta el Sol, fue el lugar elegido por los faraones del Imperio Nuevo, para construirse sus moradas eternas, donde se produciría su transformación y redención. Era el reino de Osiris, señor del más allá, lugar el que los egipcios llamaban Imentet en Uaset al oeste de Tebas o Ta Geser, a la Tierra Sagrada

Los obreros del Faraón

La comunidad obrera de Deir el-Medina

Deir el-Medina es un yacimiento excepcional por tratarse de una de las escasas zonas del hábitat del Egipto faraónico documentadas en extensión científicamente. Las excavaciones sistemáticas del I.F.A.O han permitido conocer a fondo la gran cantidad de estructuras del yacimiento, gracias a la labor infatigable de Bernard Bruyère. Por otra parte, el descubrimiento de un gran pozo, construído para la obtención de agua y utilizado como escombrera en época ramésida, ha suministrado más de 5.000 ostraca, que una vez traducidos nos han proporcionado los datos suficientes para conocer el modo de vida, la organización social y laboral de sus habitantes, llegando en ciertos casos, a extremos de intimidad y detallismo sorprendentes