Bajas temperaturas y estimulación de las plantas en la agricultura

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Venimos padeciendo y todavía padecemos los efectos de las bajas temperaturas. En el caso de las plantas, éstas han desarrollado sistemas para adaptarse a las mismas y los frutales de hoja caduca son uno de los ejemplos más característicos. Los descensos térmicos pueden no obstante acarrear efectos más o menos negativos sobre los cultivos: desde la reducción en la cosecha, a heladas con daños más o menos severos.

Caso de la horticultura bajo abrigo

Los cultivos hortícolas fuera de estación bajo invernaderos ligeros, como son los que frecuentemente abundan en la zona mediterránea acusan el descenso de las temperaturas reduciendo su actividad vegetativa, lo cual se manifiesta en un retraso o freno del ritmo de crecimiento y desarrollo de otros procesos, como puede ser el desarrollo de los frutos.

Este factor unido a una menor iluminación (días más cortos y nublados) provoca un descenso de las producciones en una época en la que los precios de mercado de estos cultivos son particularmente elevados. En estas condiciones una mejora incluso moderada de la mejora de la producción puede ser muy interesante.

La utilización de diversas técnicas de manejo contribuye a combatir estos los efectos negativos del frío. Entre ellas está la calefacción, aunque es más frecuente la introducción de pantallas o divisiones mediante elementos especiales que contribuyen a sostener un nivel de temperatura en el interior del invernadero. En este último caso se trata de sacar partido de las condiciones relativamente benignas de nuestro clima sin recurrir en costos derivados del uso de calefacción que por otra parte no se puede adaptar a muchos invernaderos de nuestro país.

Desde hace años el agricultor conoce y utiliza los estimulantes y activadores en cultivos hortícolas fuera de estación y sabe reconocer sus ventajas, lo que a su vez ha contribuido al desarrollo de numerosos formulados para mejorar los resultados en este contexto.

Los aminoácidos, bloques estructurales de las plantas, se aplican de forma exógena mejorando desde el enraizamiento hasta el crecimiento y la producción. Ello es debido a que se suministran a la planta que los incorpora directamente como bloques estructurales sin que ésta precise gastar energía en su síntesis.

Otros productos como los extractos de algas mejoran la resistencia y respuesta de la planta frente a factores ambientales gracias a principios activos naturalmente presentes en las mismas. También estimulan procesos como la división celular de forma natural, fundamentales en el crecimiento vegetal.

PLYMAG, S.L. desde hace tiempo desarrolla productos especializados en la estimulación de las plantas en condiciones de bajas temperaturas o como medida de recuperación de las plantas tras experimentar “parones” o incluso heladas siempre y cuando los daños no hayan sido irreversibles.

 

Destacamos los siguientes: ROMBIENZIM, FORTYMAG y PLYTRON.

Pasamos a comentar brevemente cada uno de ellos.

ROMBIENZIM, se caracteriza por su acción activadora vía radicular, destacable durante la floración y fructificación.

Aplicado semanalmente o cada 10 días vía radicular a dosis de 1-2 L/ha en cultivos como calabacín, pepino, pimiento, tomate, berenjena o judía permite mantener el ritmo de la producción y el tamaño de los frutos a un nivel razonable cuando bajan las temperaturas, facilitando la recuperación de la producción cuando se normalizan.

La dosis más alta se empleará sobre suelos de peor calidad (en general pobres en materia orgánica o más sobreexplotados).

FORTYMAG actúa vía foliar robusteciendo el desarrollo vegetativo y mejorando posteriormente la floración, el cuaje y desarrollo de los frutos. Presenta excelentes resultados en calabacín, pepino y judía. En berenjena y pimiento y aplicado regularmente durante el período productivo (3-6 aplicaciones dependiendo de la duración del ciclo desde inicio de la floración), FORTYMAG permite sostener el calibre de los frutos en el último tramo del ciclo, cuando la misma suele descender. La dilución FORTYMAG para pulverización normal es de 2 cc/L.

PLYTRON combina en un solo producto para aplicación en fertirrigación la acción estimulante de los aminoácidos y la acción beneficiosa sobre la raíz y la dinámica de la nutrición de los ácidos húmicos y fúlvicos.

En efecto, PLYTRON incorpora un 6 % de aminoácidos libres, contando con un importante precursor de muy rápida asimilación que favorece la síntesis de otros aminoácidos. Por otra parte, los ácidos húmicos (6 % ) y fúlvicos (19 %), junto con la acción enraizante de los aminoácidos contribuyen a una mejor funcionalidad de la raíz. Todo ello ayuda a prevenir y combatir la pérdida de raíces, asociada a veces a la disminución de las temperaturas y/o condiciones pobres del suelo en el entorno radicular.

PLYTRON se aplica a razón de 10-15 L/ha, realizando del orden de 3-4 aplicaciones.

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