Bioestimulante de la coloración roja de frutos

cromar® favorece la acumulación de antocianos, sustancias responsables de la

coloración roja de los frutos, minimizando su degradación por efectos ambientales,

consiguiendo un aumento de la superficie de piel coloreada y con más intensidad de color.

Composición:

Fructanos 30% p/p

Nitrógeno (N) total 6,0 % p/p

Nitrógeno orgánico 5,5 % p/p

Carbono orgánico 25 % p/p

Aminoácidos 6 % p/p

cromar® contiene unos compuestos naturales llamados fructanos, que consisten en cadenas de oligosacáridos de fructosa, cuya acción se basa principalmente en paliar o minimizar los efectos que las altas temperaturas ejercen sobre la desnaturalización de los antocianos.

Los fructanos, son una fuente natural de azúcares que por su alta solubilidad y absorción ejercen una serie de acciones beneficiosas:

  • aumentan el potencial osmótico de la célula, manteniendo su tasa hídrica en condiciones de altas temperaturas, evitando la destrucción enzimática y térmica de los antocianos
  • al disminuir el estrés térmico, la tasa fotosintética no se ralentiza, por lo que la planta no disminuye la producción de azúcares
  • ayudan a elevar la concentración de azúcares en la célula, estimulando la actividad de la enzima PAL (fenilalanina amonio liasa) involucrada en la síntesis de antocianos.
  • inhiben la acción reverdizante de las giberelinas

Ventajas

Con cromar® se consigue más frutos con más color y más intensidad, lo que permite recolectar más fruta en menos número de pases de cosecha, reduciendo la carga en el árbol con el primer corte favoreciendo la coloración de los frutos que quedan.

Es un producto totalmente seguro, no tiene ningún riesgo en su aplicación, ni para lel cultivo ni para el aplicador. No deja ningún tipo de residuo.

cultivos, dosis y momento de aplicación

Frutales de pepita, especialmente en variedades de manzanas rojas Red Delicious y bicolores (Fuji, Gala, Annurca…)

Realizar una aplicación en pulverización foliar al inicio del envero y otra a los 15 días:

cuando la temperatura diurna esté entre 20 - 32 ºC, aplicar una dosis de 250 gramos por 100 litros de agua ( 2,5 kg/Ha)

cuando la temperatura diurna sea mayor de 32 ºC, aplicar una dosis de 300 gramos por 100 litros de agua

( 3 kg/Ha)

Cómo se forma el color

Como se forma el color

La aparición del color esta asociado con la maduración del fruto. Los cloroplastos de las células del fruto sufren un “desmantelamiento”, que acaba con las clorofilas.

Este fenómeno desenmascara otros pigmentos existentes, como los carotenoides (β-caroteno, licopeno). Además, la maduración implica la síntesis de novo de pigmentos tipo flavonoide ubicados en la vacuola, siendo los más abundantes los antocianos o antocianinas.

Las antocianinas son sintetizadas a través de la ruta de los fenilpropanoides, cuyo precursor es la fenilalanina. La primera enzima en actuar en esta ruta sobre dicho precursor es la fenilalanina amonio-liasa (PAL). Esta vía está regulada a nivel genético y es altamente influenciable por factores abióticos, como la temperatura y la luz o radiación ultravioleta, el estrés osmótico, así como el nivel hormonal (giberelinas) o por elementos minerales como el nitrógeno inorgánico.

Estabilización de las antocianianas

Estabilización de las antocianinas

Las antocianinas se estabilizan por glicosilación, en unión con azúcares, y por acción de la enzima UDP-glucosa-flavonoide 3-0-glucosyltransferasa, fase que comienza en el envero (incio del cambio de color) y se acumulan en las vacuolas de las células epidérmicas durante la maduración del fruto. El azúcar en la molécula de las antocianinas les confiere solubilidad y estabilidad.

El tipo y el número de azúcares ligados a la molécula de aglicona, la posición de esta unión y otros factores, juegan un importante rol en el color y en la estabilidad de las antocininas. Otro factor de estabilización es la co-pigmentación que es la acetilación de los azúcares con flavoniodes incoloros.

Las antocinaninas tienen una alta capacidad antioxidante y son sintetizadas como medio de protección ante el estrés lumínico o fotoestrés, como parte del sistema antioxidante celular.

Malas condiciones para el desarrollo del color

Los frutos con baja luminosidad y altas temperaturas NO colorean bien.

Las antocianinas se acumulan para proteger al tejido del fotoestrés cuando se absorbe excesiva energía radiante que no puede ser utilizada; por ello, los niveles de luminosidad bajos y las temperaturas altas no provocan este tipo de estrés, por lo que la síntesis de antocianinas no se produce.

Altas temperaturas, pero no excesivas, son necesarias para una adecuada tasa fotosintética, un óptimo desarrollo del fruto y una maduración correcta. Sin embargo, las temperaturas superiores a 32 ºC provocan una degradación de las antocianinas.

Con tiempo caluroso, la actividad fotosintética de las hojas durante el día disminuye bruscamente y durante la noche los carbohidratos son utilizados rápidamente para la respiración, que es más intensa cuanto mayor sea la temperatura, quedando muy poca o ninguna disponibilidad de los mismos para la síntesis de pigmentos.

Los frutos con bajo contenido en azúcares y alto contenido en giberelinas NO colorean bien.

Malas condiciones para el desarrollo del color

La presencia de azúcares para la formación de antocianos es imprescindible. Los frutos mejor expuestos a la luz pero con bajo contenido en azúcares no colorean bien.

Buenas condiciones para el desarrollo del color

Buenas condiciones para el desarrollo del color

Los frutos con alta luminosidad y bajas temperaturas colorean BIEN.

Bajas temperaturas contribuyen a la formación del color al reducir de forma directa la actividad de las giberelinas, lo que hace aumentar la actividad de la enzima PAL y por tanto la síntesis de antocianos.

Las oscilaciones de temperatura entre el día y la noche, acompañadas de temperaturas nocturnas frescas (10-15ºC), en el período previo a la recolección, son las condiciones óptimas para una buena coloración, dado que incrementa la síntesis de antocianos.

La disminución de la temperatura, además de influir en el desarrollo del fruto, ayuda a la síntesis de los antocianos, debido a que la actividad fotosintética se activa, produciéndose una mayor cantidad de carbohidratos, que se utilizaran para la síntesis de los antocianos.

Los frutos con alto contenido en azúcares y bajo contenido en giberelinas colorean BIEN.

Cierto umbral de azúcares en la célula inducen a los genes involucrados en la síntesis de antocianinas, mientras que las giberelinas inhiben estos efectos.

Ensayo en manzana Fuji

Localidad: Lérida (España), año 2015

Se realizaron dos aplicaciones foliares de cromar a la dosis de 3 g/lt, la primera al inicio del cambio de color y la segunda a los 15 días.

Se midió el número de frutos en relación al porcentaje de superficie de color que presentaban a los 30 días después de la primera aplicación. El tratamiento con cromar presentó un 25 % más de frutos con una superficie coloreada entre el 75 y el 100% respecto al testigo.

También se midió la intensidad de la coloración de la piel, llegando a la conclusión de que el tratamiento con cromar presenta mayor porcentaje de frutos con una tonalidad rojo-brillante, suponiendo un incremento del 44% respecto al testigo.

% de frutos (superficie de color)

% de frutos (intensidad de color)

Ensayo en manzana Gala

Localidad: Ferrara (Italia), año 2015

Se realizaron dos aplicaciones foliares de cromar a la dosis de 2,5 g/L, la primera al inicio del cambio de color y la segunda a los 15 días.

Se midió el porcentaje de superficie de piel coloreada de 100 frutos en el momento de la cosecha. En la zona soleada se obtuvo un 30 % más de superficie coloreada que el el testigo, y en la zona de sombra un 44 % más de color que el testigo.

% de piel coloreada (frutos de la primera cosecha)

% de superficie de piel coloreada (frutos de la segunda cosecha)

Subcategoría: Estudios
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